Una sola herramienta para las capturas y las grabaciones de pantalla, algo que ningún escritorio Linux reúne. Arriba, cinco modos: toda la pantalla, una ventana, una zona que usted elige, grabar la pantalla y grabar una zona. Debajo: dónde va el resultado (la carpeta Imágenes, el portapapeles o las dos cosas), un retardo de 3, 5 o 10 segundos, si se incluye el puntero, si se graba el micrófono y un ajuste que va de la mejor calidad al archivo más pequeño.
Primero se captura la pantalla, como un fotograma congelado, y la zona se elige sobre esa imagen fija: lo que quiere capturar no puede moverse mientras lo selecciona. El modo de ventana reconoce las ventanas de verdad, así que la captura sale con su marco. La grabación usa ffmpeg y el botón de parada es una ventanita que siempre queda por encima, de modo que la grabación siempre se puede detener.
Atajo Print · Shift+Print · Alt+Print · Ctrl+Shift+Print · Shift+Super+3 / 4 / 5
Un pequeño servicio arranca al iniciar la sesión y guarda los últimos 400 elementos copiados en un archivo JSON normal dentro de su carpeta personal, un formato que se puede consultar con cualquier herramienta. Super+V abre la ventana: escriba para buscar y pulse Intro para pegar.
Pasa por alto a propósito todo lo que un gestor de contraseñas marca como secreto, y también lo que se copia desde una ventana cuyo título parece una petición de contraseña. Los elementos de más de 20.000 caracteres se recortan.
Atajo Super+V
Un sitio donde apuntar algo antes de que se le olvide: una ventana, la lista de notas a la izquierda, la nota a la derecha y ningún botón de guardar, porque cada nota se guarda medio segundo después de dejar de escribir. Cada nota queda en un archivo Markdown corriente que lleva su propio título por nombre, así que se abre en cualquier editor, se sincroniza con cualquier herramienta y sigue ahí si se desinstala la aplicación.
Un widget de notas adhesivas muestra esas mismas notas en el escritorio. Desde una terminal, moonlight-notes --new «texto» guarda una nota y termina.
Atajo Super+N
Todo lo necesario para convertir casi cualquier archivo ya está instalado: ffmpeg, ImageMagick, LibreOffice, Ghostscript y poppler. Lo que faltaba era una forma sencilla de usarlos sin saber cuál sirve para qué. Suelte los archivos y solo se le ofrecerán los formatos a los que de verdad se pueden convertir.
Imágenes a PNG, JPEG, WebP, AVIF, TIFF, BMP, PDF o icono. Audio a MP3, FLAC, WAV, Ogg Vorbis, Opus o AAC. Vídeo a MP4 (H.264), Matroska, WebM (VP9), GIF animado o solo el audio. Documentos a PDF, Word, OpenDocument, RTF, texto plano, HTML, Excel, ODS o CSV. Y los PDF, a una imagen por página, a texto o a Word.
Atajo Super+Shift+C
A la izquierda, las páginas de todos los archivos que abra, en miniaturas que puede seleccionar, reordenar, girar, borrar y duplicar, o a las que puede añadir imágenes como páginas nuevas. A la derecha, todo lo que se aplica al exportar: compresión por calidad o por tamaño final, carga rápida de la primera página para la web, PDF/A-2b para archivo y trámites oficiales, escala de grises, contraseñas de apertura y de edición con permisos reales de impresión, copia y modificación, reconocimiento de texto en las páginas escaneadas, título y autor con el resto de los metadatos eliminados, una marca de agua y la numeración de las páginas.
También exporta una imagen por página, texto plano o un archivo por página, y puede extraer las imágenes incrustadas. Está construido sobre qpdf, Ghostscript, poppler y OCRmyPDF, las mismas bibliotecas que usan las buenas herramientas comerciales.
GIMP sirve para editar imágenes. Lo que todos los editores llevan mal es el último paso: cuarenta fotos en JPEG, de 2000 píxeles de ancho como máximo, por debajo de 500 KB cada una y sin los datos de GPS de la cámara. Eso no es editar, es exportar. Suelte los archivos, elija lo que necesita quien va a recibirlos y pulse Exportar.
JPEG, PNG, WebP, AVIF, TIFF o BMP; encajar en unas medidas en píxeles sin ampliar nunca; un tamaño máximo de archivo en KB; la rotación de la cámara aplicada, los colores pasados a sRGB, blanco y negro; una marca de agua de texto o de logotipo en la esquina que elija; un patrón de nombres; o todas las imágenes reunidas en un único PDF, con una página por imagen.
Tres cosas que la gente busca y pocas veces encuentra: qué dispositivo está sonando, a qué volumen va cada aplicación y un control de tono que sea algo más que una casilla para realzar los graves. Las dos primeras vienen directamente de PipeWire; la tercera es una cadena de filtros que la propia herramienta construye y gobierna, con bandas de 32 Hz a 16 kHz.
Los mismos controles están en el icono de sonido del panel.
Atajo Super+A
Una instalación de Wine a secas funciona, pero resulta incómoda: sin traducción de Direct3D, sin tipografías y con un prefijo que emula un Windows de 64 bits, algo que muchos instaladores rechazan. Esta herramienta deja la instalación como la dejaría un experto: un prefijo de 64 bits con compatibilidad de 32; DXVK para Direct3D 9, 10 y 11 y VKD3D para Direct3D 12, de modo que los juegos y los programas de CAD dibujen a través de Vulkan; las tipografías y las bibliotecas de ejecución de las que depende la mayoría de los programas; y unos valores de partida sensatos.
Haga doble clic en un archivo .exe y se ejecutará en el prefijo ya preparado. Desde una terminal, moonlight-wine --run FILE hace lo mismo.